Es la mano invisible no el brazo incorrupto, estúpido

Es la mano invisible no el brazo incorrupto, estúpido

No existe en el Pensamiento Económico una intuición que haya causado tanto impacto como la que está contenida en las tres o cuatro líneas que Adam Smith dedicó en la Riqueza de las Naciones a la relación entre el interés individual y el bienestar social.

La mano invisible ha vuelto a escena como consecuencia de la crisis que estalló en los mercados financieros en 2008 y que se extendió, incendiaria, en una gran recesión global. Sigue leyendo

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