Pies de barro

Pies de barro

En un post anterior sugería que existe un error fundamental en la teoría económica que se presenta a los estudiantes en los libros de texto de cualquier nivel, desde el introductorio hasta el de los cursos de doctorado. Para describir este error fundamental es conveniente un breve apunte de Historia del Pensamiento Económico. Sigue leyendo

Animal Spirits

Animal Spirits

Desde hace casi una década he estado predicando, como Simón en el desierto, que la teoría económica clásica, la que aparece en todos los manuales incluyendo el mío propio pero también los de economistas mucho más competentes (Samuelson, Phelps o Krugman, todos premios Nobel), adolece de un grave defecto de fundamentos. Y que bien pudiera ser que dicha teoría fuese a la economía lo que la física ptolomeica a la descripción del sistema solar: un error. Un serio y grave error. Sigue leyendo

Elogio de la desigualdad

Elogio de la desigualdad

 

-Esto no tiene nombre –dijo el indignado. ¿Cómo explicáis los economistas esta lacra horrible de desigualdad en la que la crisis del sistema nos ha sumergido?

-Sí, es verdad -dijo el economista. La desigualdad ha aumentado notablemente en los últimos años.

-No sólo ha aumentado -dijo el indignado-. Se trata de niveles escandalosos. He leído que España es el país más desigual de Europa tras Letonia. Sigue leyendo

¡Viva la Revolución!

¡Viva la Revolución!

“Esto no es un libro. Es un libelo, una calumnia, una difamación. No es un libro, en el sentido ordinario de la palabra. No; es un insulto prolongado, un escupitajo a la cara del arte, una patada en el culo a Dios, al hombre, al destino, al tiempo, al amor, a la belleza…”

Esta era la declaración de principios de “Trópico de Cáncer”, la primera novela de Henry Miller, cuya versión inglesa tuvo que ser editada en París (imposible pasar la censura americana) y que dio a su autor un nombre en el underground literario mundial. Sigue leyendo

Doctor Jekyll y Mister Hyde

Doctor Jekyll y Mister Hyde

La economía, como el personaje de Stevenson, saca a pasear sus dos almas. La neoclásica por una parte, con su interés por el funcionamiento del mercado, por la noción de equilibrio y por la racionalidad; y la otra, la de John Maynard Keynes, la de la escuela de Cambridge y el programa político del New Deal, con su mirada en la prosperidad compartida y en el papel del estado moderno. Ningún tema podría representar mejor esas dos almas que el continuo debate sobre Sigue leyendo

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