Cómo acelerar la vacunación contra Covid-19 en Europa

Cómo acelerar la vacunación contra Covid-19 en Europa

de Ariadna García-Prado y Randall P. Ellis

(Publicado en Expansión el 10/04/2021)

Controlar la pandemia Covid-19 se ha convertido en una prioridad y para ello la vacunación rápida y efectiva es fundamental, sobre todo cuando estamos viendo cómo surgen mutaciones del virus más contagiosas y resistentes. Sin embargo, a pesar de estar en situación de emergencia, la tasa de vacunación acumulada en la Unión Europea (17,94 por cada 100 personas el 4 de Abril) es alrededor de un tercio de la de Estados Unidos y Reino Unido y un séptimo de la de Israel.[1] ¿Cómo es posible una diferencia tan grande? Parece que la riqueza o el PIB per cápita no es un factor: Chile, Turquía y Marruecos tienen tasas de vacunación más altas que los países más ricos de Europa.1 Los atrasos en la producción de las vacunas y otros problemas de compra que la Unión Europea está afrontando no son el factor clave para explicar por qué los países de la Unión Europea están vacunando tan lentamente: hay un mercado global de oferta de vacunas y muchos países están superando los desafíos asociados a la consecución de las mismas.

¿Por qué la vacunación es tan lenta en Europa? 

Una explicación que no aflora habitualmente en los medios es que la administración de las dosis disponibles es demasiado lenta. En España, en los dos primeros meses de vacunación solo se aplicaron en media el 80% de las dosis recibidas, y en algunas regiones el porcentaje bajaba al 65.7%.1  Holanda comenzó su vacunación el 6 de Enero de 2021, siendo el ultimo país de la Unión Europea en comenzar a vacunar. Tenían las vacunas almacenadas mientras el Gobierno decidía cómo y dónde administrar las dosis. A mediados de Febrero, más del 40% de las vacunas disponibles aún continuaban almacenadas.1 Estas cifras indican fallos de gestión en la aplicación de las vacunas y no solo problemas en la producción y compra de las mismas. 

En Francia, el sistema de salud requiere que la población firme un formulario de consentimiento cinco días antes de vacunarse. Es sorprendente que lo hagan tan difícil, especialmente cuando existe evidencia de que el hecho de pedir una prescripción médica como requisito previo a poder hacerse una PCR contribuyó a la expansión del virus SARS-Cov-2 en Francia durante las primeras olas. En España, el enfoque dominante para abordar la vacunación frente al COVID-19 durante los primeros dos meses ha sido hacerlo, salvo algunas excepciones, de modo rutinario: el personal de salud regular llevaba a cabo la vacunación durante el horario regular de trabajo. Esto también es sorprendente, sobre todo al ver cómo estuvimos varios meses sin tener el número necesario de rastreadores al buscarlos únicamente entre los profesionales sanitarios. El problema no se solucionó hasta Octubre 2020 cuando se solicitó ayuda al ejército. Alemania también está atrapada en su propia burocracia. Para acelerar la vacunación, el Gobierno central ha decidido recientemente involucrar en la administración de las vacunas a los médicos de familia, pero esta medida se ha pospuesto hasta mediados de Abril 2021. Los médicos de familia obtendrán vacunas de los centros de vacunación especiales (los únicos vacunando contra Covid-19 hasta el momento) y al hacerlo necesitarán que un médico especialista les pase los documentos requeridos antes de poder vacunar. Estos problemas reflejan una gestión inflexible y altamente burocrática, además de reflejar el fracaso para innovar y adaptarse a la situación actual. 

¿Cuáles son las estrategias que funcionan en otros países?

En primer lugar, recordar que la Organización Mundial de la Salud está fomentando la innovación en el modo en que se administran las dosis de la vacuna. En el Reino Unido, la estrategia de “la primera dosis va primero” (First dosis first) prioriza maximizar el número de personas que reciben la primera dosis, posponiendo la segunda. Aunque todavía hay mucha controversia con respecto a la vacuna Astrazeneca, lo cierto es que hay evidencia de que una sola dosis de la misma es suficientemente efectiva como para justificar esta estrategia. Del mismo modo, la primera dosis de Pfizer reduce el riesgo de hospitalización en un 85%. 

Segundo, los gobiernos de Reino Unido, Estados Unidos e Israel, a pesar de tener sistemas de salud muy diferentes, han priorizado la vacunación mediantes métodos que se salen de los canales habituales de vacunación. Esto incluye la utilización de proveedores de salud privados, estudiantes de medicina y otras personas que trabajan fuera del sector salud y no son sanitarios. Además, están utilizando lugares para vacunar que no son necesariamente centros de salud, como por ejemplo farmacias  y/o centros adaptados para  la vacunación masiva. Esta estrategia no solo acelera el proceso de vacunación, que en algunos casos se aproxima a 12 horas de trabajo al día, siete días a la semana, sino que también reduce la carga que de otro modo solo recaería sobre el sector salud, liberando, de este modo, al personal sanitario para prestar otros servicios. 

Tercero, es posible implementar varias estrategias de vacunación en lugares distintos simultáneamente. Por ejemplo, en Reino Unido la vacunación se está llevando a cabo en los centros de atención primaria, los hospitales y también en 1500 nuevos centros adaptados exclusivamente para la vacunación, utilizando 30.000 trabajadores del Sistema Nacional de Salud y 100.000 voluntarios. Mientras tanto, Israel tras haber vacunado a los grupos prioritarios, ha ampliado la estrategia de vacunación de modo que hay cuatro modos diferentes de vacunar y organizaciones implicadas en hacerlo, aumentando la velocidad de vacunación y maximizando el uso de las vacunas disponibles.

Finalmente, se necesitan sistemas de información fiables. Israel ya contaba con un sistema de datos en salud muy efectivo para monitorear su estrategia de vacunación. Pero Reino Unido contrató en Noviembre, incluso antes de que se aprobase la vacuna,  a una empresa para que generase un sistema de información que permitiese controlar la capacidad de almacenamiento, la información de los pacientes a vacunar y la formación del personal encargado de vacunar. 

Todos estos ejemplos indican que los desafíos administrativos y de gestión asociados a la vacunación rápida se pueden superar si los gobiernos y gestores están dispuestos a ser flexibles. La estrategia de vacunar como siempre se ha hecho en el caso de la gripe, por ejemplo, no es suficiente. La urgencia de la situación requiere pensar creativamente, mirando más allá del sector salud para encontrar soluciones rápidas y efectivas. 


[1] Roser M, Ritchie H, Ortiz-Ospina E, and Hasell J. 2020. "Coronavirus Pandemic (COVID-19)". Published online at OurWorldInData.org. Retrieved from: https://ourworldindata.org/covid-vaccinations Accessed March 25, 2021.

  1. Gracias Ariadna por este post tan ilustrativo. Hay, sin embargo, un tema que no (se) toca: el criterio de prioridad de administración de unidades de vacuna escasas (mmmm, gestión de recursos escasos: me suena!!!)
    Hay tres criterios a la vista: 1) transmisión, 2) mortalidad, y 3) letalidad (2 y 3 solo son iguales si toda la población está contagiada). El Gobierno ha sido especialmente inepto en este asunto, que es, como sabes, la aplicación práctica de la elección bajo criterios múltiples, un subproblema de la Elección Social. Puesto que no hay un modo de agregación perfecto (teorema de Arrow), tenéis alguna propuesta razonable?
    Un saludo muy cordial.

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