Universitas Hispaniensis Dormitus Et Captus Est

Universitas Hispaniensis Dormitus Et Captus Est

Se comenta con frecuencia que el sistema universitario español está adormilado y es deficiente, y que no hay universidades españolas entre las mejores del mundo (ver aquí y aquí). Se compara con el sistema sanitario (considerado por algunos entre los mejores del mundo), con la posición de liderazgo de algunas empresas españolas en los mercados internacionales, o con los triunfos del deporte español, tanto de selecciones y de equipos.

Considero que habría que matizar estas afirmaciones. Para ello conviene diferenciar entre el sistema universitario y las universidades que lo componen. A mi modo de ver, la calidad del sistema universitario español es aceptable, pues proporciona enseñanza universitaria de calidad suficiente a una gran parte de la población española en edad de estudiar, y a un coste relativamente bajo (aquí y aquí). En este sentido, no está muy por debajo del sistema sanitario, que algunos estudios sitúan en el puesto 19 de Europa, comparado con el puesto 24 del mundo del sistema universitario español.

Donde realmente falla España es en la creación de universidades de excelencia y líderes a nivel mundial. Es decir, el problema no está en la media, sino en la dispersión sobre la media. Quiero decir con esto que las universidades españolas son en general de una calidad aceptable, pero que todas son muy parecidas. Hay algunos departamentos universitarios que sobresalen, y también algunas escuelas de negocios privadas, pero son casos excepcionales.

“La calidad del sistema universitario español es aceptable, pues proporciona enseñanza universitaria de calidad suficiente a una gran parte de la población española en edad de estudiar, y a un coste relativamente bajo… Donde realmente falla España es en la creación de universidades de excelencia y líderes a nivel mundial. Es decir, el problema no está en la media, sino en la dispersión sobre la media.”

La pregunta es, entonces: ¿por qué no tiene España universidades excelentes? Si tiene empresas excelentes o equipos deportivos excelentes, ¿por qué no universidades? He encontrado un esquema que explica cuáles son los factores clave de las mejores universidades del mundo y que me parece útil para poder dar respuesta a esta pregunta. Los factores clave, que deben estar correctamente alineados, son tres: 1) gobernanza favorable, 2) concentración de talento, y 3) recursos abundantes (ver Figura 1).

Figura 1. Alineación de factores clave de las mejores universidades a nivel mundial.

universitas graf 1

Fuente: Salmi (2013)

Los tres factores están muy relacionados, pero seguramente el más determinante es el primero, gobernanza favorable. A partir de aquí me voy a referir a las universidades públicas, ya que las universidades privadas merecerían otra explicación. Todas las universidades españolas (públicas) tienen el mismo sistema de gobernanza porque todas se rigen por una misma normativa que reduce al mínimo su grado de autonomía, flexibilidad y agilidad. Pocas universidades han conseguido escapar al tupido tejido normativo del sistema universitario español, siendo quizás la Universidad Pompeu Fabra la excepción más notable (gracias en parte al apoyo del gobierno catalán y en parte a la concentración y decisión de un grupo de académicos con una idea de universidad diferente y más próxima al sistema anglosajón). De entre las múltiples leyes y normas que afectan a la gobernanza de todas las universidades públicas, es el sistema de selección de rector y decanos, y por derivación de todos los puestos de responsabilidad académica en la universidad, el que tiene mayores efectos. El rector elegido es en realidad un representante de los profesores, del personal administrativo y de los estudiantes, por este orden, y en algunos casos de coaliciones de los tres estamentos. Para ser elegido, el candidato a rector debe establecer en su programa un contrato implícito con los estamentos universitarios que puede resumirse en “no cambiemos nada si eso nos va a hacer la vida más incómoda”. El rector, además, volverá a ser profesor una vez que acabe su mandato, por lo que tampoco tiene mucho interés en hacerse a sí mismo la vida más incómoda en el futuro. Algo parecido ocurre con los decanos y demás puestos directivos en la universidad. Muchas veces, incluso, se establecen turnos rotatorios, de manera que el mayor motivo para ocupar cargos es “te toca”. A ello se suma la escasa importancia que se da a este tipo de cargos, lo que se refleja en su escasa remuneración y capacidad ejecutiva. A modo de anécdota, a los directores de los grados y másteres se les suele llamar simplemente “coordinadores”, porque en realidad no suelen hacer más que eso, coordinar a los profesores que imparten clase. Por si a alguien le parece que en una universidad pública las cosas no se pueden hacer de otra manera, en Dinamarca los rectores y decanos de las universidades públicas son contratados de forma abierta y a nivel internacional. Lo mismo ocurre en otros países, como se puede comprobar en este anuncio de la Universidad de Coimbra (Portugal) que busca cubrir el puesto de Rector con el mejor candidato a nivel internacional. Por supuesto hay excepciones y caben matizaciones en el caso español. Hay rectores, decanos, etc. que tienen capacidad e interés en hacer las cosas mejor, pero se encuentran con el muro de la normativa y con el de la necesidad de no incomodar a sus electores.

“Para ser elegido, el candidato a rector debe establecer en su programa un contrato implícito con los estamentos universitarios que puede resumirse en “no cambiemos nada si eso nos va a hacer la vida más incómoda””

La segunda característica, concentración de talento, está muy relacionada con la primera, gobernanza favorable. Los rectores de las universidades públicas españolas no están interesados en contratar a los mejores profesores, si no en facilitar la carrera profesional a los que ya están dentro, porque eso forma parte del contrato implícito establecido. Y esta es la causa directa de que todas las universidades públicas españolas sean de una calidad muy similar. En las universidades españolas hay excelentes profesores e investigadores. Lo que ocurre es que en vez de estar concentrados en un número reducido de universidades, están repartidos por todas ellas. Sorprende ver artículos en las mejores revistas académicas internacionales firmados por investigadores españoles que trabajan en universidades que incluso están en los peores puestos dentro de los rankings españoles. En un sistema que busca la excelencia, más abierto y con mayor movilidad, esos buenos investigadores que hoy están dispersos, junto con otros que podrían contratarse, deberían concentrarse en las mejores universidades. Y así habría universidades españolas entre las mejores del mundo, que a su vez atraerían a los mejores estudiantes. ¿Se imaginan ustedes a Iniesta jugando en el Albacete en vez de en el Barcelona? ¿O que el Real Madrid no hubiera podido fichar a Cristiano Ronaldo? Sin duda ninguno de los dos equipos ganaría tantas copas ni estarían entre los mejores del mundo. Pues eso es lo que pasa en las universidades españolas.

“En las universidades españolas hay excelentes profesores e investigadores. Lo que ocurre es que en vez de estar concentrados en un número reducido de universidades, están repartidos por todas ellas… ¿Se imaginan ustedes a Iniesta jugando en el Albacete en vez de en el Barcelona? ¿O que el Real Madrid no hubiera podido fichar a Cristiano Ronaldo?… Pues eso es lo que pasa en las universidades españolas.”

La falta de movilidad y de contratación de profesores procedentes de otras universidades está muy relacionada con otro rasgo de la universidad española: la endogamia. En la universidad española es frecuente encontrar en un departamento profesores que han estudiado y desarrollado toda su carrera académica en la misma universidad, sin contacto académico con el exterior. Ocurre también a menudo que esos profesores proceden de la misma titulación, han hecho la tesis doctoral con el mismo director, y trabajan en temas parecidos con metodologías similares, produciéndose un empobrecimiento progresivo del ambiente intelectual de la universidad, y una aversión a lo externo y a lo diferente. Este ambiente intelectual pobre y cerrado, a menudo clientelar, es mortal para una institución como la universidad, que precisamente debe refrescarse y enriquecerse con influencias externas, con ideas nuevas y diferentes. Es por ello que otro rasgo de las mejores universidades del mundo es la prohibición de contratar a los doctores de la misma universidad hasta que no hayan demostrado su valía en otras universidades.

El tercer factor, abundancia de recursos, es necesario, pero no suficiente. Porque los recursos, incluso siendo abundantes, no sirven de nada si no se asignan bien. Hay muchos países ricos en recursos y mal gobernados que están en la ruina. Por eso la gobernanza favorable es fundamental.

¿Hay algo que se pueda hacer? Sí, cambiar el sistema de gobernanza de las universidades, inyectar más dinero al sistema universitario y permitir la concentración de talento. De acuerdo, pero eso depende del Congreso de los Diputados y de los parlamentos autonómicos, y no hay garantía de que se vaya a hacer, al menos en el corto plazo.

Entonces, ¿hay algo que se pueda hacer hoy para mejorar la universidad española mientras no cambie el sistema de gobernanza actual? Es decir, ¿hay algo que puedan hacer desde hoy mismo los rectores, decanos, directores de departamentos y demás personas con responsabilidades de gestión en la universidad? ¿Hay algo que podamos hacer nosotros, incluyendo a cada uno de los profesores y estudiantes, y personal administrativo de la universidad?

En la Universidad Pública de Navarra está a punto de aprobarse este mes, Junio de 2016, un documento trascendental que afecta a la promoción del profesorado (no a la contratación de profesorado externo) y a su dedicación y desempeño en docencia, investigación y tareas de gestión. ¿Hay algo que se pueda hacer para que ese documento sirva como instrumento de mejora de nuestra universidad?

Me gustaría conocer las opiniones de los lectores del blog.

PD: Pido disculpas si la frase del título es incorrecta, pero no es fácil encontrar un buen traductor online al latín.

  1. Javier,

    Tu diagnostico es certero. Y lo peor es que es conocido. Pero ya decía un rector escocés que intentar cambiar la universidad es como intentar cambiar un cementerio: puedes intentar lo que te parezca pero no esperes la colaboración de los de dentro. Mientras sigamos funcionando como una mala cooperativa (donde nosotros nos lo gestionamos todos, nos repartimos los “beneficios” y el “trabajo” entre todos) esto tiene mal arreglo.
    En cuanto al documento en cuestión, sigue premiando la antigüedad sobre el mérito, que es la peor manera de atraer talento joven (no vendrán si tienen que esperar su turno, y los que están se irán a lugares donde no tengan que esperar a promocionar).

    Le gusta a 1 persona

  2. Para mi las dos medidas clave son un cambio en la gobernanza en la dirección que indicas y una financiación en base a resultados docentes e investigadores. En esto hay un matiz respecto a tu artículo porque yo prefiero proponer la financiación en base a resultados a hablar de aumentar la financiación porque además de que, como señalas, ésta última no es condición suficiente para la excelencia, sugerirla puede parecer un ejercicio de corporativismo. Creo que como sujetos que trabajamos en la universidad, debemos argumentar que la sociedad debe financiar al sistema universitario público como considere pero, una vez decidida la cantidad, ésta debe distribuirse de manera que incentive las buenas prácticas.

    Otros aspectos, como la atracción de talento que mencionas como condición en el artículo, vendrán en mi opinión de manera natural como consecuencia de esas dos medidas básicas. Por cierto, estoy convencido de que, con esas medidas, no sólo aumentaría la varianza de la calidad del sistema sino que también la media (creo que UK es un buen ejemplo de ello).

    Una pregunta que me llevo haciendo un tiempo es cuál de las dos es más importante si tuviera que elegir implantar sólo una. Últimamente me decanto más porque los efectos aislados de un cambio de gobernanza serían superiores, pero no acabo de tenerlo claro.

    Me gusta

  3. Tema interesante Javier, por cierto. Dos matices: uno, que hay que dejar de lado el argumento de los recursos. No por incierto sino porque es el que usan hasta la arcada todos los rectores enganchados al procedimiento de gestión de los lobbys que tan bien conocen (y por el que han salido). Echando la culpa a los recursos, el enemigo está fuera. Y no. Se puede hacer mucho más con recursos dados.
    Segundo: a la situación contribuye muy eficazmente la institución bolchevique del Consejo de Departamento que vigila porque los intereses de los miembros del mismo que buscan su promoción se vean siempre priorizados.
    La respuesta provisional es que no, imposible de arreglar en general. La comisión que formó Wert, donde estaban Barberá y Garicano entre otros, que proponía muy buenas soluciones, fue debidamente torpedeada por Oscar Alzaga y su “hand of the king”, una profesora titular de Constitucional de la Uiversidad de la Rioja. Creo que ya no lo verán mis ojos. Sorry.

    Me gusta

  4. Javier, has dado en el clavo, siempre he pensado que la tercera razón (la presupuestaria), que suele alegarse como la primera, no es ni de lejos la más importante. En cuanto a la primera y la segunda (gobernanza favorable y concentración de talento) de hecho son las dos caras de una misma moneda. En ese ámbito se encuentra la escasa vinculación Universidad-Empresa,aunque no achacable sólo a aquélla.

    Nuestros dirigentes empresariales tienen que tener una visión más positiva y cercana de la Universidad, tienen que valorar y participar con mayor convicción en los postgrados, muy en particular en el Doctorado y tienen que participar más activamente y con mayor intensidad en la docencia universitaria superando el modelo español de profesor asociado agobiado de tiempo, que al terminar la clase se marcha corriendo a su empresa o despacho y reticente a llevar a cabo tutorías y diálogo con los alumnos.

    Y nuestros docentes, en líneas generales, tendrían que conocer mejor el ámbito empresarial más vinculado a su especialidad, estar en contacto más habitualmente con empresarios, directivos y profesionales y conocer de primera mano, no sólo por la prensa o internet, la evolución de sus empresas o negocios, con vistas a ofrecer a los estudiantes un panorama más completo de oportunidades de negocio, salidas profesionales y empleabilidad. E incluso ayudaría en buena medida a resolver el tercer problema, el presupuestario, que a menudo se presenta como primero, ya que favorecería la financiación privada, al menos parcial, de la actividad universitaria.

    Me gusta

  5. Gracias por el post, Javier. Muchos de los planes estratégicos de las universidades públicas dicen que la universidad debe ser “foco de atracción y retención de talento”. Pero su gobernanza se diseña para ser foco de retención de votos. El talento está ahí fuera, sólo hace falta ofrecerse y visualizarse con transparencia. El otro elemento clave es el dinamismo para adaptarse a las necesidades formativas demandadas por la sociedad que nos financia. Es triste ver como la tasa de paro en España es la más alta de Europa cuando el porcentaje de jóvenes con estudios universitarios se sitúa entre los más altos del continente. De momento, nos llenamos de burocracia, de seguimiento, de contro de calidad, etc., pero no somos capaces de establecer políticas de profesorado y enseñanzas acordes con nuestro compromiso con la sociedad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: