Las eternas reformas fiscales

Las eternas reformas fiscales

En febrero de 2014 se publicó un informe que el Gobierno Central encargó a una Comisión de Expertos para la Reforma del Sistema Tributario Español. Esta Comisión, al margen de ideologías políticas, presentó unas medidas de reforma acordes al momento económico que se estaba viviendo. La situación de crisis originada en 2008 había llevado al Gobierno Central a tomar una serie de decisiones y una vez cambiado el escenario, podían volver a plantearse una reforma más profunda que evitara problemas futuros.

En el análisis que se hizo de las principales figuras impositivas se detectaron los siguientes problemas en cada una de ellas (Ortiz, R. (2015)):

-Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas: En España este impuesto se caracteriza por la falta de neutralidad en el cómputo de los rendimientos gravados y en el tratamiento de los instrumentos de ahorro, tipos marginales elevados, numerosos tramos en el cálculo de la tarifa y por la existencia de numerosas exenciones y deducciones.

-Impuesto sobre la Renta de no Residentes: El régimen fiscal español debería estar en condiciones de competir con otros países para atraer turismo residencial, favorecer la inversión inmobiliaria y la instalación de empresas en España.

-Impuesto sobre la Renta de Sociedades: Existen dos tipos impositivos nominales aplicables según el volumen de negocio lo que supone una barrera al crecimiento de las empresas e incentiva la ocultación fiscal para no alcanzar los límites establecidos. Los tipos impositivos nominales son elevados pero la existencia de un gran número de deducciones hace que los tipos efectivos sean bajos. Y en el último lugar, la existencia de un incentivo a la financiación mediante deuda frente a la emisión de capital propio, hace que las empresas opten por el primero como modo de financiación.

-Impuesto sobre el Patrimonio: Se cuestiona su existencia porque no existe en la mayoría de países de la Unión Europea. Además, tiene efectos negativos sobre el ahorro, no es importante en términos recaudatorios y no contribuye a la equidad por las posibilidades de deslocalización fiscal de los patrimonios elevados.

-Impuesto sobre el Valor Añadido: Tiene un tipo reducido, uno super reducido y una serie de exenciones que hacen que el IVA español tenga una recaudación menor a otros países de la UE con un tipo general similar.

-Impuestos sobre Sucesiones y Donaciones: Es un impuesto cedido a las CCAA y tiene un alto grado de dispersión entre los tipos aplicables de unas Comunidades a otras. Esta situación favorece la elusión y evasión fiscal y desincentiva a los residentes extranjeros (principalmente jubilados con grandes patrimonios) a fijar su residencia en España y hacerlo en otros países del sur de Europa con menor imposición en este impuesto.

-Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales: Se plantea eliminarlo porque grava las segundas o ulteriores entregas de inmuebles que ya han sido gravados por el IVA.

-Impuestos Especiales y medioambientales: Tienen poco peso en España respecto al resto de países miembros.

-Cotizaciones sociales: La cotización social por parte del empleador en España es muy alta. Se propone disminuirla. Esta devaluación interna mejoraría la competitividad de la empresa española en los mercados exteriores. Para compensarla habría que aumentar los impuestos indirectos.

Algunos de estos problemas se abordaron en una primera fase de la Reforma Tributaria aprobada en noviembre de 2014, pero se dejó una segunda fase pendiente en la que se propondría la reforma de los impuestos cedidos totalmente a las CCAA. El alto grado de descentralización política y administrativa hace que la tributación por CCAA sea distinta y exista competencia fiscal.

Otro gran problema de la fiscalidad española es el fraude fiscal que se estima en torno al 20% del PIB (Ortiz, R. (2015)), el doble más o menos que la media de los países de la Unión Europea. El fraude tiene dos vías de lucha, con medidas preventivas y con medidas represivas. Para las primeras hay que concienciar al ciudadano de la importancia de contribuir (Artículo 31 de la Constitución Española). La corrupción está tan extendida, que la entendemos como parte del funcionamiento de nuestro sistema social y político.

Según el “Taxation trends in the European Union” informe publicado por Eurostat, en términos de recaudación impositiva en el año 2013, España alcanzaba el puesto 19 de los 28 países miembros.

Tabla 1. Estructura y evolución de los ingresos por impuestos (% sobre PIB)

tabla

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Eurostat.

La grandeza de la fiscalidad es que está viva y es adaptable a la coyuntura social y económica, pero también su flexibilidad puede llevar a una infinita cadena de cambios fiscales menores que no abordan los problemas de base de los impuestos que necesitarían una reforma grande y profunda.


Bibliografía:

Ortiz Calzadilla, R. (2015). La reforma fiscal pendiente. Revista Española de Control Externo,   vol.XVII, nº50, pp.57-100.

Taxation trends in European Union. Eurostat. 2015 Edition.

 

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