¿A quién respalda el peaje de respaldo? La regulación de la autoproducción eléctrica

¿A quién respalda el peaje de respaldo?  La regulación de la autoproducción eléctrica

El pasado 6 de junio, después de año y medio, quedaba abierto el plazo de alegaciones contra el proyecto de Real Decreto que debe regular la autoproducción eléctrica en España. Desde la publicación de la Ley 24/2013 del sector eléctrico, dentro y fuera de nuestras fronteras (por ejemplo aquí y aquí) se entendió la nueva legislación como “un impuesto al sol”, aunque el proyecto va mucho más allá, ya que define el autoconsumo como cualquier generación eléctrica que se produzca al margen de la red eléctrica nacional, incluida las acumulada en baterías o acumuladores, como el recientemente anunciado por Tesla.

El avance hacia un sistema de producción eléctrica distribuida, con instalaciones de pequeña potencia localmente instaladas, que eventualmente vertieran sus excedentes a la red tiene grandes ventajas. Pero también al menos tres inconvenientes: 1) los costes del mantenimiento de la red deben ser sufragados por cada vez menos usuarios –si se van desconectando muchos de ellos – 2) hay que mantener centrales abiertas que garanticen los picos de consumo eléctrico y 3) el cambio de un sistema de generación centralizado y unidireccional a uno descentralizado multidireccional podría provocar costes de inversión adicionales en las redes para adecuarlas a las necesidades derivadas de dicha generación distribuida.

Lo anterior justifica, según el Real Decreto, que los consumidores que generen su propia electricidad, si están conectados a la red, tengan que hacer frente a los costes 1, 2 y 3 pagando lo que en el borrador de 2013 se llamaba el “peaje de respaldo”, que en el actual se convierte en dos tasas, una fija y otra variable en función del consumo que se realice de la red (que además se aplicarían con carácter retroactivo). Aclaremos que en ambos casos se trata de cargos distintos y muy superiores (llevará más de 30 años amortizar la instalación de paneles solares si se aplica la nueva tasa) a los que se establecen para los consumidores que no generen su propia electricidad. Y sin embargo el cargo es por los mismos servicios: la conexión a la red y la garantía de suministro. Porque vender energía a la red desde la autogeneración queda fuera del Real Decreto, al establecerse que se haría sin compensación alguna, y por tanto el último coste, en principio, no tendría sentido.

Por si fuera poco el borrador elimina la posibilidad de que las comunidades autónomas agilicen o simplifiquen la tramitación de instalaciones de autoconsumo aunque no vuelquen energía a la red. Además se prohíben todas las instalaciones que no están descritas en el texto, a riesgo de incurrir en sanciones mayores a las que se imponen por vertidos radiactivos o a las que las que el sector energético se autoimpone por contaminar.

En España, desde 1985, el transporte y distribución de electricidad está a cargo de Red Eléctrica de España (REE), la primera compañía del mundo dedicada en exclusiva a la operación del sistema eléctrico y al transporte de electricidad. Nacida de la nacionalización de los activos de distribución de las eléctricas, consecuencia del saneamiento del sector tras la moratoria nuclear, REE, es desde el año 2000 una compañía privada. La generación eléctrica por su parte está concentrada en muy pocas empresas también privadas (las dos mayores aúnan más del 50% de la potencia instalada). A pesar de estas peculiaridades, el sector eléctrico no es el único servicio básico regulado con características de monopolio natural. La red telefónica, la de agua corriente y la de alcantarillado o incluso la de gas serían similares.

Veamos entonces, si un consumidor se construye un aljibe que acumule agua de la lluvia para regar su jardín ¿tendría sentido que pagar una tasa que compensase el no-uso de la red de agua? Si se instala una barbacoa ¿tendría que pagar una tasa que compense a gas natural por usar menos las tuberías de gas que instalaron para llegar hasta su casa y las inversiones realizadas por la compañía para que cuando decida cocinar con gas esté disponible? Y si después de obligar a telefónica a poner la línea de teléfono fija decide usar una radio de onda corta para comunicarse ¿tendrá que pagar un canon que compense por no usar el teléfono y mantener las líneas disponibles por si decide usarlo?. Si el consumidor instala focos solares en su jardín o decide invertir en un pequeño generador activado por gravedad que es todavía experimental ¿incurre en un acto ilegal?. ¿Será más caro mantener un edifico de consumo cero que un edificio conectado a la red?

Se hace complicado comprender por qué el precio del servicio de conexión a la red eléctrica (el equivalente al alquiler de la línea telefónica o del enganche de agua corriente) deba ser diferente en función de si se usa mucho o poco la misma. De igual manera, el precio de la garantía de servicio debería ser idéntico para los autoproductores que para los consumidores habituales, puesto que todos ellos consumen a demanda y esperan ser satisfechos cuando lo necesitan.

Gráfico 1: Dependencia española de las importaciones de energía, 1900-2000 (%)

DepEnergeticav2Fuente: Muñoz-Delgado y Rubio-Varas (2014)

En un país que se enfrenta al precio más caro de la electricidad en Europa antes de impuestos, con una dependencia energética del exterior que ronda el 90% y un déficit comercial energético creciente, no parece que tenga sentido penalizar la autoproducción eléctrica de esta manera.

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